There is a crack
No sé bien cómo llevar esto. Y “esto” es el mundo. Mientras escribo unos poemas y preparo unas fotos me pregunté qué pasaba exactamente 20 años atrás ( ChatGPT hizo el resumen ) leerlo aumentó mi desasosiego.
Así que cambié de camino y salí a buscar respuestas en otro sitio. Al azar di play a una de las clases de Marta Zátonyi (del 5 agosto de hace 20 años). Encontré muchas más preguntas y con ellas un poco de sentido.
En realidad todo encuentro con ella siempre es bien. Su biografía narrada ( la que tenía en la web de Ethos y que al leerla emocionaba ) era un acto de fe en el ser humano y en la cultura. Aún en las peores circunstancias, siempre supo que, como dice Leonard Cohen: There is a crack in everything, that’s how the light gets in.
En tiempos como éstos recurro a su voz (esté donde esté) y conecto con aquella confianza aprendida no solo en sus clases sino en sus charlas de café -que por suerte para mí fueron muchas.-
Algunos apuntes de su clase (iba de cine y existencialismo) :
Habría que preguntarse detrás de qué vamos desesperadamente y en qué momento nos golpeamos horriblemente.
La gran oportunidad del sujeto es la de preguntarse por sí mismo, siempre dentro del mundo, nunca fuera de él. Siempre en relación con el mundo.
El sujetar más fuerte es mirar al otro.
En un momento cita a Sartre: el infierno son los otros pero muy rápido menciona a Levinas: también pueden ser el paraíso.
Estas preguntas solo pueden aparecer cuando estoy contenida ( por la cultura, por el arte, por una sociedad … )
En la tarde de una nublada primavera, luego de la visita de mi amiga Vero y una charla de varias horas agradezco mi lugar, azaroso y voluntario ( sin saber cuánto de uno o cuánto de otro ) y sigo con los poemas, los libros y las fotos para llevarlos los días que siguen y compartir, encontrarnos, sostenernos y escucharnos. Con non finito estaremos del 4 al 8 de marzo en ArtsLibris Arco. Si estás cerca, te esperamos!
También encontré este poema marcado en el libro Felicity de Mary Oliver
ROSAS
Todo el mundo se hace de vez en cuando
esas preguntas para las que no existe
respuesta: el origen del mundo, la existencia de Dios,
qué sucede cuando se baja el telón
y nada lo detiene, ya no habrá besos,
ni Súper Bowl, ni visitas al centro comercial.
“Rosas salvajes”, les dije una mañana.
“¿Tenéis las respuestas? Y si las tenéis,
¿me las daríais?”
Las rosas sonrieron dulcemente. “Perdónanos”,
respondieron. “Pero como puedes ver,
justo ahora estamos totalmente
ocupadas siendo rosas”.
Y así voy recolectando, un mix de cosas rizomáticamente conectadas, en el intento de fortalecer mi confianza. Una especie de caja de herramientas para reparar el desencanto o la furia. Ojalá tengas la tuya.




